lunes, 16 de diciembre de 2013

La impersonalidad de la cocina

La impersonalidad de la cocina es uno de los fallos más frecuentes con los que nos podemos encontrar.
A menudo las imperfecciones y las incongruencias en un bar, un restaurante, una cafetería, hacen desaparecer un negocio.
Cansado de ver como un chaval recién salido de escuela de hostelería hipoteca a sus padres por una aventura culinaria de la que se cansa enseguida, ya que es muy duro trabajar 12 horas diarias además de llevar un negocio.....por falta de formación, no entiendo en la cocina eso de ser autodidacta, lo siento no lo entiendo, soy así de cortito.
La impersonalidad es un hecho frecuente que ni siquiera se molestan muchos en disimular,
He visto cientos de negocios comenzar con una linea marcada, que si producto de temporada, que si cocina de mercado, que si cocina tradicional, que si cocina de "autor", este tema ya lo hablaremos....Pero sin duda alguna el que más se repite desgraciadamente y de forma muy desafortunada, es el "cocina tradicional con toque de autor".
Me da pavor cada vez que leo estas palabras, no entiendo que tiene de malo, o tenía, la cocina tradicional.
Fuimos unos poquitos los perseguidos y apestados durante una década por mantenernos firmes a un estilo de cocina a un cariño por lo natural, a un estilo de entender la cocina, a una PERSONALIDAD PROPIA.
Ahora, últimamente aquellos que nos trataban de apestados, vuelven a defender la cocina tradicional, vuelven al origen, vuelven ya que la crisis económica les empuja a ello.
Poco a poco abandonan y se deshacen de sus metilcelulosas de sus dextrinas y sus juegos de quimicefa, como si tuviesen una enfermedad contagiosa, como si les ardiese en la mano, como si volver al origen fuese retroceder....amigos quizás simplemente sea andar hacía el saber.
Leo con profunda pena en los periódicos como afirman que AHORA van a trabajar pensando en el comensal...¿En que pensaban antes?
No se quizás tengan razón mis amigos y sea un romántico que no me permite avanzar, o quizás simplemente estoy enamorado de mi trabajo y por eso tengo personalidad culinaria.
Sin acritud compañeros, no critico a nadie no soy quien para hacerlo, solo pido un poquito de personalidad, que la tenéis y mucha.

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